“El amigo de mamá”

El amigo de mamá

¿Les ha pasado que después de haber recibido una noticia trágica pierden la razón y la cordura al grado de hacer que no actuemos de la mejor manera?

Saúl Peña Rosas [i]

La noticia me dejó tan alterado que salí corriendo del edificio, provocando que un autobús por poco me atropellara.

¿Les ha pasado que después de haber recibido una noticia trágica pierden la razón y la cordura al grado de hacer que no actuemos de la mejor manera?

Pues eso fue lo que me pasó cuando recibí aquella llamada en mi despacho, diciéndome que mi hija había sufrido un accidente.

Dicen que salí corriendo como loco, con la mirada perdida y directo a la calle. Actué sin pensar porque mi vehículo estaba estacionado en el sótano del corporativo y yo debí haberme dirigido hacia él para conducir al hospital.

La verdad únicamente destellos de lo sucedido vienen a mi mente, solo recuerdo que agarré mi saco que colgaba del perchero, no sé para qué, y corrí hacia afuera sin pensar en nada.

Atravesé el pasillo que dirige a las demás oficinas, pasé por el área de marketing y posteriormente llegué a los torniquetes de la entrada, mismos que salté como si estuviera en una competencia con obstáculos pues no llevaba mi gafete electrónico de acceso y salida. El oficial en turno pudo reconocerme y sólo se limitó a seguirme.

Cuando estuve afuera atravesé la calle sin pensar y un autobús por poco me hace añicos.

Me quedé inerte sin saber qué hacer, por unos segundos no pude reaccionar, cuando voltee vi que una gran cantidad de oficinistas me estaban viendo estupefactos. El señor Garrido, jefe de difusión y promociones de la empresa, había corrido detrás de mí y estaba justo a mi lado, me tomó del brazo y me dirigió hacia la acera como a un niño que se le persigue después de habérsele escapado la pelota.

—¿Qué te sucede?, me preguntó.

Reaccioné y le supliqué que me llevara lo antes posible al hospital Santa Elena.

Pronto se acercó mi compañero y amigo Ramón a la escena y se ofreció a llevarme. Ya en su vehículo de camino al hospital me tranquilice un poco, aunque aún estaba sumamente preocupado. Le pedí que me prestara su teléfono móvil para llamar a mi esposa Rebeca y saber qué era lo que había ocurrido. Mi celular se había quedado en la oficina.

Me di cuenta que aún seguía sumergido en un mar de nervios e incertidumbre,  no podía recordar ni el número de mi esposa. Ramón llamó por mi. Cuando Rebeca contestó lo hizo llorando diciéndome

—Mi amor no te preocupes ya todo está bien.

El alma regresó a mí y le agradecí a Dios que mi hija Karen estuviera viva.

Cuando llegué al hospital pude abrazar a mi nena, ella no tenía un solo rasguño pero pensar que ese día pude haberla perdido, me horroriza.

Ya todo había pasado, Karen, que en ese entonces sólo tenía cuatro años, se había atragantado con un nugget de pollo y alguien le había salvado la vida realizándole la maniobra de Heimlich.

De verdad me sentí el hombre más afortunado en la tierra aunque después tuve que arreglar un par de cosas que sin querer descubrí.

Aquel día todo sucedió tan rápido que no pude hilvanar con detalle lo que pasó, una vez en casa y relajado empecé a recordar cómo había sucedido todo.

Aquella mañana cuando Rebeca llamó histérica lo único que me dijo fue que Karen estaba grave y que se dirigía al hospital, antes de cortarme la llamada solo pude escuchar que le suplicaba a alguien que no la dejara morir.

Yo me alteré y lo demás ustedes ya lo saben. En ese momento lo único que me importaba era saber que Karen estaba bien.

Pero todo esto originó que descubriera algo que cambió el rumbo de mi vida y no fue sino hasta después de este lamentable suceso que me di cuenta de lo que estaba pasando.

Ya con la cabeza fría y sobre todo con la certeza de saber que mi hija estaba bien, empecé a reaccionar y lo primero que vino a mi mente fue conocer a quién había salvado la vida de mi pequeña. Rebeca solo me dijo que era un sujeto desconocido que iba pasando por la calle y que no sabía su identidad. Un ángel, pensé yo.

Después de que esta persona le salvará la vida a mi Karen, Rebeca dijo haber conducido hasta el hospital con mi niña que todavía se encontraba un tanto aturdida.

Yo me quedé con aquella voz de auxilio de mi esposa desesperada retumbando en mi mente. Hubo una peculiaridad en el tono de su voz, la manera en cómo se dirigió hacia el salvador de mi niña había sido como con mucha familiaridad.

Eso no fue lo más sorprendente ya que cuando pude abrazar a mi hija le pregunté cómo se sentía. Karen me relató, con muchos detalles, lo que había pasado con el amigo de su mamá, éste le había apretado su pancita para que pudiera arrojar el trozo de pollo atorado en su pequeña garganta. También me dijo que el dichoso «amigo de mamá» había salido de nuestra recámara sin camisa.

“El amigo de mamá”

Tenía sentimientos encontrados, por una parte creo que si este sujeto no hubiera estado en mi casa, mi hija hubiera muerto, por otro lado el engaño me empezaba a doler aunque ahora pienso que las cosas siempre pasan por algo.

Días después, mi nena me comentó que el amigo de su mamá sabía conducir muy rápido, por lo que también concluí que él había sido quien las llevó hasta el hospital.

No podía creer cómo Rebeca  tenía encuentros con su amante, estando mi pequeña en casa.

Además no solo eso me generaba angustia y coraje, también por mi cabeza pasaba la idea de saber cómo es que Rebeca supo quién era yo cuando le llamé por primera vez del teléfono de Ramón. Y ¿cómo es que Ramón sabía el número de mi esposa? Recuerdo perfectamente que ella me contestó: “Mi amor no te preocupes ya todo está bien”. En ese momento no le di importancia, porque la noticia de saber que mi hija estaba bien, fue más grande que cualquier otra cosa; sin embargo, después me puse a pensar muchas cosas, ¿cómo es que sabía que era yo?, o ¿será que ya tenía registrado el número de Ramón? Y por eso supo que era yo, o definitivamente ¿esas palabras se las había dirigido a Ramón?

Me encontraba en una disyuntiva que sólo pude resolver enfrentando a mi esposa, después de todo éramos afortunados por  tener la oportunidad de seguir disfrutando a nuestra hija y eso ya era demasiado bueno.

Desafortunadamente ella terminó por aceptar que mantenía una relación con el tipo que le salvó la vida a mi hija. Lo referente a Ramón ya no lo quise saber porque me bastó su mirada evasiva y distanciamiento después de lo sucedido.

Yo me quedo con la felicidad de saber que todavía tengo a mi nena hermosa, a veces la vida nos quita pero nos pone más. Mi ganancia es poder seguir disfrutando de Karen y ya no vivir con alguien que me engañaba.

De lo malo, me quedo con lo bueno.

[i]Saúl PeñaRosas, es licenciado en Comunicación y Cultura por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Escritor de diversos relatos y autor de la novela El día de tu muerte.

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30 comentarios en “El amigo de mamáAñade los tuyos →

  1. No, siempre tiene que suceder una tragedia para enterarte de ciertas cosas que mal que él se tuvo que enterar de esa manera de la infidelidad de su esposa, pero lo bueno es que sigue disfrutando del cariño de su hija que es lo más importante.
    No, es nada bueno engañar a una persona que da todo por ti, porque tarde o temprano todo sale a la luz. Sé bueno y sincero siempre con todos aún que habrá siempre personas que quieran dañarte, pero también habrá quien quiera lo mejor para ti.
    A veces tienen que suceder cosas malas para poder ver la realidad de las cosas.
    Excelente relato ✨

  2. Que feo que se haya enterado así de la infidelidad de su mujer y lo peor es que fue con su amigo quien salvó a su hija.
    Buena historia 👍🏻

  3. En mi opinión siempre he dicho que nada en la vida es casualidad, todo lo que nos pasa es un aprendizaje para crecer y hacer cambios en nuestras vidas, aunque a veces sea con mucho dolor, felicidades, nunca dejes de escribir .

    1. Muchas gracias la verdad es que a veces el dolor no nos permite ver qué es siempre existen ganancias dentro de las desgracias.
      ✌️😁

  4. Excelente relato, pasé en un instante de la angustia, por el principio del relato, al coraje, por lo que descubrió el protagonista, desafortunadamente se han perdido muchos valores y no sólo hablemos de la lealtad o fidelidad de pareja, también en amigos o familia se da la deshonestidad. En fin… Felicidades buen relato!!

  5. En primer lugar la vida está llena de catarsis que nos llevan de un extremo al otro, de las cuales tenemos que ponernos a reflexionar y quedarnos con la que tenga más valor para nosotros, pues lamentablemente no todo es justo o da felicidad, y hay remedios muy amargos o dolorosos que nos terminan dando mayor beneficio que el sabor de estos, es decir que en ocasiones tenemos que quedarnos con una sola cosa y elegir la más valiosa dependiendo el valor personal que se le dé a esta, y en segundo lugar las personas no nos preparamos o aprendemos cosas para prevenir, porque sentimos que a nosotros no nos pasará nada, o que nunca estaremos en esa condición, porque en la historia lo importante no fue el engaño sino que alguien supiera que hacer en ese momento exacto cuando estaba en riesgo la vida de lo que más queremos, esperando que este relato nos ponga a pensar pero también a actuar en lo que tiene más valor y como cuidarlo de verdad, saludos muy buena historia

  6. Gracias por tu comentario Luis, aveces la traición queda en segundo término cuando hay más cosas buenas que agradecer
    Saludos cordiales ✌️😁

  7. No me esperaba ese final, pero a veces en el momento que menos te lo esperas te puedes llevar sorpresas que son determinantes para tomar una decisión en tu vida, gracias por tu historia.

  8. Muy buena historia lic yo siempre he dicho k la justicia divina es justa la verdad me refleje en ella somos los mismos actores pero en diferentes escenarios

  9. La verdad siempre saldrá a la luz tarde o temprano, lamentablemente pasó un evento a una tercera persona que afortunadamente está a salvo.

  10. Lo importante es que las cosas se resolvieron, por un lado se salvo a la niña y por el otro el padre decidió ya.no vivir con la madre por infiel, las cosas en su lugar.

  11. Excelente relato de lo que pasa en la vida real de las personas ya que no valora a la persona que uno tiene a su lado y se va por lo más fácil pero de las desgracias se aprende para no cometer el mismo error a un cuando ya es demasiado tarde
    Una historia para la reflexión

  12. 🤓 como siempre Lic, excelente relato.
    Me da mucho gusto que la pequeña haya salido bien librada..
    En cuanto a la pareja, no creo que sea bueno juzgar, por eso es pareja, es un asunto de dos, no justificó el engaño ¡ojo! solo digo que no conocemos toda la historia.

  13. Me gustan mucho tus relatos, eres un excelente escritor. Mi amiga Ruth, los comparte conmigo, y aunque no hago comentarios, por según yo, «falta de tiempo», los disfruto mucho. Felicidades, mucho éxito

  14. Me gustó mucho la historia porque la vida esta llena de caminos desconocidos que nos llevan a la realidad y a la verdad por más que nos quieran esconder las cosas o que también nosotros querramos ocultar algo, es una regla de oro, siempre se sabe la verdad en todos los aspectos, por eso las abuelas nos decían pórtate bien que nada te cuesta, si sigues ese consejo no tendrás nada que ocultar y por lo tanto nada que lamentar.
    Saludos

  15. Afortunado por la salvación de la pequeña , y la relación se pudo resolver de manera tranquila y con madurez para que cada quien dirija su vida como le convenga! Y no termine en otra desgracia!

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