"niño informático"

Las TICs y la desigualdad social

Así como las TICs han traído grandes beneficios a la educación, y dan acceso a nuevos y mejores entornos de aprendizaje, también son limitantes. Restringen a quienes no tienen la posibilidad de usar una computadora o un dispositivo.

Ana Belén Torres Arriola [i]

En el contexto actual, el desarrollo tecnológico no parece tener límites, y en cuestiones educativas parece prometer mucho, pues busca favorecer el acceso universal a la educación. Sin embargo, llevar las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) al campo educativo de manera universal es todo un desafío, tanto para los estudiantes como para los docentes, y no solo para ellos, sino también para los gobiernos, la economía y las políticas educativas.

Para poder hacer uso de las TICs, es necesario conocerlas y saber manejarlas, contar con la infraestructura, computadoras, dispositivos y acceso de Internet. Además, es fundamental tener el acceso a plataformas que nos permitan llevar procesos de aprendizaje, no solo en las instituciones educativas, bibliotecas, y otros espacios públicos, sino en nuestros propios hogares. Pues, de otra forma ¿Cómo entrar en la dinámica de la educación a distancia y a los nuevos entornos de aprendizaje, sin los recursos necesarios?

"hombre conectado"
Fotografía: archivo Imagen99

Así como las TICs han traído grandes beneficios a la educación, y dan acceso a nuevos y mejores entornos de aprendizaje, también son limitantes. Restringen a quienes no tienen la posibilidad de usar una computadora, un celular, una tableta o contar con el acceso a Internet, sin dejar de lado, que la electricidad es un pre-requisito para el uso de las TICs en educación y que sorprendentemente es uno de los servicios que todavía no llega a todas regiones del mundo.

Acceso a Internet

Según el reporte anual The Global State of Digital in 2019, el 52% de la población mundial está conectada a Internet, esto quiere decir que, de un total de 7.75 billones de personas, 4.54 billones tiene acceso a la red (Adame, 2019).  Las regiones con mayor penetración de internet en la actualidad son Europa oriental (92%) y el norte de Europa (95%), seguidas de cerca por Norteamérica (88%) (Galeano, 2020).

Aunque hay zonas en el mundo en las que su población casi por completo está conectada, hay zonas en las que esta penetración es más lenta. En Latinoamérica, para el 2019 el número de personas conectadas a la red ascendía a casi 440 millones. Entre los países con un mayor acceso a Internet son: Ecuador con el 81%, Argentina con 78.6%, Chile con el 77%, Brasil con el 65.9% y México con el 65.3% de la población conectada a la red. Entre los países con menor acceso a Internet se encuentran Guatemala con apenas el 34.5% de la población conectada y Cuba con el 38.8% (Galeano, 2020).

La brecha digital una forma de desigualdad social

Sin acceso a algo tan básico como la electricidad ¿cómo será la educación en aquellas regiones?, ¿cuántos tienen acceso a ella? o ¿quiénes llegan a la educación superior? Definitivamente las TICs no pueden del todo favorecer el acceso universal a la educación; por el contrario se suman a la desigualdad social por una cuestión económica, dando cabida a la brecha digital. Es decir, la desigualdad de posibilidades que existen para acceder a la información, al conocimiento y la educación mediante las tecnologías, es una forma más de desigualdad social.

No podemos dejar de lado que tener acceso a las TICs, implica una condición económica, la posibilidad de tener recursos para obtener un equipo y lo necesario para acceder al conocimiento a través de él. Si bien, hay una serie de factores personales que imposibilitan el acceso al conocimiento a través de las TICs, también existen factores externos que son limitantes, por ejemplo, la falta de electricidad, inversión pública, recursos para la creación de infraestructura y, sobre todo, la intervención de políticas públicas que favorezcan el derecho universal a la educación no solo a nivel básico sino a nivel superior.

Problemas y desafíos de la educación

El tema de la educación en América Latina siempre ha sido complejo y ha estado en desventaja en comparación con otros países. Sin embargo, los procesos globales que trajeron consigo la incorporación de las TICs permitieron generar otras oportunidades para alcanzar una mayor cobertura educativa, transformaron las formas tradicionales de aprendizaje mediante la incorporación de nuevos elementos que hasta hace unas décadas eran impensables y han mejorado o alentado la participación de los alumnos.

En definitiva, muchos son los beneficios que la tecnología ha traído al sector educativo; sin embargo, por sí sola, no puede combatir los problemas que permean en la educación desde su masificación en los años sesenta. Entre los problemas, se encuentran la poca oferta de los espacios, la mala calidad educativa, la homogeneización en los procesos de aprendizaje, la falta de recursos en infraestructura, en investigación, en docencia y tecnología que, como se ha expuesto, también han contribuido en hacer más grande la brecha de la desigualdad.

"niño informático"
Fotografía: archivo Imagen99

Los desafíos para el mejoramiento de la educación, sobretodo del nivel superior parecen ser infinitos, pues en primer lugar una educación de calidad tiene que atender la diversidad de las necesidades de los estudiantes y ser pertinente para sus vidas, es decir, tener una relación directa con el ámbito laboral. Es necesario diseñar estrategias encaminadas a mejorar la pertinencia cultural del aprendizaje y la adquisición de las competencias necesarias para vivir en un mundo cada vez más complejo.

Mejorar la educación no solo depende de la incorporación de las nuevas tecnologías, depende también del mejoramiento de otros espacios, entre los que se encuentran, la cobertura de las necesidades básicas de la población, como la vivienda, salud, alimentación y como hemos expuesto, el acceso a los servicios de electricidad.

Los problemas educativos que se viven en América Latina no pueden ser aislados de los demás, son solo una arista de los procesos globales que han traído más desigualdad y precariedad en ciertas regiones y han enriquecido y favorecido a una minoría. Sin importar cuánta tecnología intervenga en la educación, si en los países menos favorecidos no se atiende primero lo primero, es decir, pensar en una cobertura educativa universal, la educación mediada por las TICs, seguirá siendo un ideal que se quedará solo en buenas intenciones.

Referencias

¿Cuántos usuarios de Internet hay en América Latina? (28 de mayo de 2018). Obtenido de statista : https://es.statista.com/grafico/13903/cuantos-usuarios-de-internet-hay-en-america-latina/

Adame, A. (25 de abril de 2019). Hootswuite. Obtenido de Redes sociales más usadas en el mundo hispano: tips para crecer tu presencia y alcance social: https://blog.hootsuite.com/es/redes-sociales-mas-usadas/

Galeano, S. (31 de enero de 2020). El número de usuarios de Internet en el mundo crece un 7% y alcanza los 4.540 millones (2020). Obtenido de https://marketing4ecommerce.net/: https://marketing4ecommerce.net/usuarios-internet-mundo/

[i] Ana Belén Torres Arriola, estudió la licenciatura en Comunicación y Cultura en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, y actualmente estudia la maestría en Ciencias Sociales en la misma universidad.

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1 comentario en “Las TICs y la desigualdad socialAñade los tuyos →

  1. Importante análisis socioeconómico que nos hace reflexionar sobre la educación en la era moderna y sobre todo nos alerta en las desigualdades de infraestructura educativa ,pieza clave para el desarrolló de nuestro país.

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