La muerte

Pajillas

Algunas veces llega a pasar por nuestra mente que la vida es injusta ya que mueren personas que, según juicios u opiniones, deberían tener más oportunidad de vivir que otras.

Saúl Peña Rosas [i]

A lo largo de nuestra vida, la gran mayoría de las personas nos hemos enfrentado a la pérdida de un ser querido o entrañable, es algo inevitable. Generalmente nos cuesta trabajo resignarnos a su partida. Muchas veces nos preguntamos por qué nos tocó padecer tan cruel desgracia, y cuestionamos con más énfasis cuando consideramos que se han ido de manera injusta, a corta edad, a veces  gozando de una vitalidad envidiable.

En ocasiones, hasta hacemos comparaciones airadas con personas que toda su vida han descuidado su salud, abusando del consumo de sustancias adictivas, arriesgando constantemente su integridad, y llegan a ser adultos mayores con una calidad de vida envidiable. Cuando otras, que siempre procuraron tener un estilo de vida saludable, hacían deporte, no tenían vicios, gozaban de una estabilidad mental y hasta las llegamos a considerar personas realmente buenas, se mueren a corta edad, de manera repentina o abrupta.

Fotografía: Eduardo García Téllez

Algunas veces llega a pasar por nuestra mente que la vida es injusta ya que mueren personas que, según juicios u opiniones, deberían tener más oportunidad de vivir que otras.

Si reflexionamos, quizá seamos afortunados al desconocer el día de nuestra muerte, ya que esto nos brinda la oportunidad de gozar la vida con intensidad y tratar de alcanzar la felicidad así como cada quien la conciba.

Detenernos a pensar por qué algunas personas llegan a viejos y otras mueren a corta y mediana edad no es ocioso; sin embargo, podemos llegar a perder el juicio por tratar de encontrar respuestas que quizá nadie tenga. Por el contrario, la sola dicha de tener vida y poder disfrutar de ésta mientras se pueda, es una ganancia inconmensurable.

La muerte
Fotografía: Eduardo García Téllez

Este dilema no es asunto exclusivo de esta época o este lugar. Hay historias que posiblemente nos muestran lo complicado que es vivir/morir. Les voy a contar una sobre tres posibles maneras, que en algún lugar y en algún momento  sucedieron.

Esto pasó en una galaxia muy lejana, cuando los dueños del universo debatían sobre el periodo de vida que debían tener los habitantes de los tres únicos planetas donde existía vida en todo el sistema solar: Venus, Marte y Tierra. Los dueños sabían que no iba a ser una tarea fácil ya que necesitaban analizar muchos aspectos constitutivos de cada mundo, requerirían poner especial atención en cuestiones físicas, naturales, espirituales y culturales.

Finalmente, los dueños llegaron a un común acuerdo y a los venusianos les dieron vida eterna gracias a su alto sentido de responsabilidad, lealtad y servicio. Sus cuatro millones 900,000 habitantes estarían allí por siempre con la limitación de no poder reproducirse ni envejecer, serían niños, jóvenes, adultos y viejos por siempre, dependiendo de la edad que cada quien tuviera en el momento de haber sido puestos en ese planeta. Nunca sabrían el porqué de sus diferencias, ni sabrían cuestionarse básicamente nada porque estarían limitados al conocimiento y por ende, solo actuarían con base a la obediencia de quienes los pusieron allí.

A los marcianos les darían 30 años de vida, serían hechos con aspecto de adultos y con esa misma imagen morirían, todos tendrían la misma edad al ser creados y también al morir, nunca envejecerían y jamás sabrían qué es la niñez. De manera, que a  los 30 años morirían todos al mismo tiempo junto con sus recuerdos, para al otro día nacer con la misma edad y el mismo aspecto, pero con diferente personalidad y pensamiento, siempre supervisados y supeditados a las normas y reglas impuestas por los guardianes de su mundo. No existirían desigualdades allí, puesto a que todos tendrían las mismas capacidades, derechos y obligaciones. Jamás sabrían lo que es la libertad de elegir ni de expresarse, debido a  sus propias limitaciones.

Pero con los terrestres fue muy complicado decidir la edad de su muerte, ya que ellos gozaban de un tesoro que los otros no tenían, habían sido creados con el libre albedrío. Ellos podrían decidir sobre sus propias vidas, tendrían la facultad de hacer el bien o el mal, podrían cumplir años y con esto gozar de las diferentes etapas de la vida, desde la niñez hasta la vejez, transformando su pensamiento de acuerdo a su edad. Indudablemente tendrían muchas ventajas sobre sus vecinos marcianos y venusianos, ya que ellos sí tendrían la capacidad de ser críticos de su propio entorno. Pero entonces ¿A qué edad deberían morir?

Los creadores simplemente no supieron cómo resolverlo y lo echaron a la suerte. Mandaron traer tres pajillas con diferente tamaño, una pequeña, una mediana y una grande, las pusieron en una máquina que tenía la función de revolverlas todo el tiempo en un cilindro giratorio. Cada primer minuto del día la máquina arrojaba una pajilla y dependiendo del tamaño de ésta, sería el tamaño de la vida de quien naciera en ese día. Las pajillas tendrían que ser regresadas a la máquina de manera diaria para repetir el proceso una y otra vez.

Así que, si alguien naciese cuando la máquina arrojará la pajilla más grande, su vida sería longeva y moriría después de los sesenta años dependiendo también de su estilo de vida. Pero si la máquina arrojará la pajilla mediana sus días no serían más allá de los treinta años, podría morir desde los 15 hasta los treinta años. Sin embargo, los que nacieran cuando fuera arrojada la pajilla más pequeña podrían morir desde el primer día de su nacimiento hasta antes de cumplir los 15 años de edad dependiendo sus fisionomía y herencia genética.

Si alguien moría entre los 31 y 59 años es porque en realidad la pajilla que les tocó el día de su nacimiento fue la más grande, sólo que la persona no cuidó su vida o alguien se la arrebató, cosa que podría suceder a cualquier persona, a cualquier edad. Entonces los creadores sentenciaron al humano a valorar cada segundo de su vida, a no desperdiciar la maravillosa oportunidad de ser terrestres y no marcianos ni Venusianos. Ellos realmente fueron benévolos al permitirle a cada persona haber nacido en el planeta Tierra donde se tiene la dicha de elegir y no conocer el día de su muerte, independientemente del tamaño de la pajilla que les haya tocado al nacer.

[i] Saúl Peña Rosas es Licenciado en Comunicación y Cultura por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, autor de varios relatos y de la novela El día de tu muerte.

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37 comentarios en “PajillasAñade los tuyos →

  1. Excelente relato y muy bueno la verdad no se que tamaño de pajilla me tocó, pero eso no importa ya que hay que vivir al máximo la vida todos los días.✨😊

  2. Yo recuerdo una persona en común » Claudio» la cual en su momento pensamos q era injusto, un cuate q tenía todo un porvenir, una gran pérdida, pero donde quiera q este se q se encuentra bien, Gloria eterna Claudio

  3. Qué buen relato que nos hace reflexionar una vez mas lo importante que es cuidarnos y disfrutar cada día, no importa el tipo de fajilla que te toco se agradecido y empático con los demás, atesoremos los buenos momentos y demos gracias al Creador por el libre albedrío! 🙏

  4. Que buen relato!, Creo que pocas veces pensamos en cuanto tiempo estaremos por este mundo, pero siempre es bueno tomarnos un respiro y meditar que la vida no es eterna y debemos de vivirla plena y felizmente, aún en la adversidad, gracias por compartir.

  5. Es indudable que todos queremos disfrutar de una vida plena y llegar a una edad avanzada con buena salud, este relato me hizo pensar que en este tema también es un placer ser un ignorante y no saber cuándo se va a terminar, por lo que espero seguir disfrutando de está bendita ignorancia mientras pueda
    mucho tiempo más jeje
    Saludos

    1. Somos tremendamente afortunados al desconocer el día de nuestra partida Güero.

      Y yo remataria con aquella estrofa de esta canción: Gracias a la vida que me ha dado tanto

  6. Yo creo que lo importante es apreciar y aceptar el tipo de vida que nos toco como terrestres, es decir con sus altas y sus bajas, porque cuando estamos ante la adversidad es cuando nos cuestionamos y no entendemos que así es la vida en este planeta.

    1. Pues ojalá y todos tuviéramos la virtudes de apreciar la vida que nos haya tocando independientemente de como sea.

      Gracias por tu comentario.

  7. Totalmente la vida como en si, es todo un misterio, no sabemos el día ni horario que partiremos de este plano terrenal… Siempre se piensa que llegaremos a ansian@s todo es incierto… Solo resta el vivir día a día y disfrutar el tiempo que estemos en este plano… Excelente relato saludos!!! Que continúe el éxito para ti saul.

  8. Un tema muy realista y con estilo existencialista, las grandes negociaciones que pretendemos realizar con los creadores de la vida, tengan cualesquier nombre, cuándo ofrecemos en cambiar nuestra vida por otra

    1. Algo que nos cuesta trabajo muchas veces reconocer, sin embargo tarde o temprano Tendremos que enfrentarlo.

      Saludos cordiales Julio

  9. Es triste saber que moriremos y no
    por el que muere, sino por los que dejamos o nos quedamos en llanto y con dolor, pero es grato vivirla siempre dando lo mejor de nosotros y sobre todo valorar la salud que tengamos. Excelente relato para seguir reflexionando. Gracias por compartir. Felicitaciones.

  10. Buenas noches a todos, realmente el echo de valorar la vida tal cual nos tocó, es el significado de que disfrutamos de recuerdos y vivencias cotidianas, el tiempo que nos toque a cada cual será importante, y no malgastar en ver a quien toca y quién merece, no somos jueces de vida más bien la vida nos guía con sabiduría, solo basta ver los pequeños detalles que nos arroja vasta con tomarlos, saludos Saúl gracias.

    1. Muchas gracias por tu comentario Germán sabias palabras que nos recuerdan que lo importante es apreciar hasta los pequeños detalles de la vida

      Saludos cordiales amigo

  11. Buen Artículo, creo que me toco la pajilla grande ya que pase de los 30 años, que suerte…..!!
    También recordé la perdida más reciente que tuve y de la misma manera me preguntaba porque él, era buena persona y otras que solo enfermaron, siguen disfrutando de la vida.

  12. Felicidades,; por eso hay que disfrutar y valorar lo que tenemos y a quien tenemos, porque no sabemos cuando nos vamos, dar lo mejor de nosotros; gracias a Dios por la vida que nos da.

  13. Buen relato, felicidades
    Pensar, que no somos eternos, nos da la oportunidad de vivir lo que se nos presente y agradecer. El observar que otras personas se adelantan o sufren, nos refleja que la vida es tan efímera y por tal aceptar la pajilla que nos toque

  14. Excelente relato, siempre he creído que ya vinimos con un destino, de los años que vamos a vivir, y como dices que afortunados somos de no saber el día de nuestra partida. Mientras tanto a darle vuelo a la hilacha, porque creo que a eso vinimos a este mundo a SER FELICES. Felicidades un fuerte abrazo.

  15. Hola buenas noches para mí este tema es fuerte y doloroso porque tengo un nieto ya en el cielo murió de 13 años de leucemia y tu artículo me pone a temblar y a reflexionar y a valorar y poco a poco dejó de tenerle miedo a la muerte a veces me peleo con Dios y le digo te equivocaste Dios porque tenemos que morir y sufrir bueno eso lo dice mi cabeza loca pero me encantan tus escritos y son educativos y reflexivos hoy le tengo un poco de aceptación que así es la vida nacer crecer reproducirse envejecer y morir y hoy por hoy cada día lo aceptó y dejó de tener un poco de miedo muchas gracias

    1. Gracias a ti Sonia por compartirnos tu propia experiencia. Este tema es muy complicado de abordar. Lo que un servidores intenta es que a través de la imaginación lleguemos a la reflexión.
      Saludos cordiales
      ✌😁

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