"pantuflas"

Pantuflas

Ahí me detengo: en las pantuflas. Son nuevas. Como mes y medio llevan en mi vida. Me las regaló mi esposo. Nunca antes había usado unas. Y era un error.

Karla Montalvo [i]

Pasé el último año y medio trabajando por algo que en cierta forma es extraordinario. Puse ahí mi empeño, mi energía. Mi voluntad, mis horas. Las últimas cuatro semanas fueron aún más intensas. Cambios de última hora al escrito. Reuniones en la noche para afinar detalles. Cargar el peso de saber que estaba haciendo algo que afectaría a miles de personas. De pensarlo, me quedaba sin aliento. Bueno, eso terminó.

El lunes. Dos días antes, ya estaba enferma. Con gripa. Traje cinco días seguidos dolor de cabeza. Cinco días seguidos sintiendo que sólo quería estar en una cama y dormir. Pero debía seguir y pararme a darle de desayunar a la niña y vestirla y acompañarla a sus clases. Preparar las mías. Escribir. Conectarme a juntas. Porque en la vida no existen los finales, ni siquiera cuando una termina algo extraordinario. —¿No dice Bajtín que morir es una interrupción?— Aguanté como pude la semana y por fin llegó el sábado: hoy. Desperté y fue como si la casa cobrara presencia, adquiriera materialidad. El último mes me había concentrado en una abstracción y, de pronto, las narinas rojas por los mocos, los estornudos tomándome por sorpresa, el cansancio en cada músculo del cuerpo. Y la casa. Desarreglada. En pandemia. Con cuatro personas viviéndola las veinticuatro horas del día. Los trastes sucios. Los juguetes regados. Mi baño. El bote de la ropa sucia. De golpe estaba de vuelta en lo ordinario. En mi cuerpo enfermo y cansado. En mi cama con ese aire de fin de semana, de no hay nada nuevo, de aquí puedes descansar. De falta de luz. O de luz como una nata. Los papeles. Los libros. Las pantuflas.

"pantuflas"
Ilustración: Arturo Almanza

Ahí me detengo: en las pantuflas. Son nuevas. Como mes y medio llevan en mi vida. Me las regaló mi esposo. Nunca antes había usado unas. Y era un error. Mis pies son hipersensibles al frío. Esponjas, lo recogen, lo absorben, lo beben del piso. Y, cuando se colman, arden. Y no lo dejan salir. Y duelen. Y me es imposible dormir. Si tengo los pies fríos no hay forma de que duerma. Y no hay calcetines suficientes para calentarlos. Y así he vivido por años. Hasta hace como mes y medio que recibí el regalo. Hice el último esfuerzo de eso tan trascendente —o que al menos para mí lo es o así me lo pareció— con mis pies protegidos en las nuevas pantuflas: es la ventaja de  asomarse solo a la pantalla y esconder tus pies empantuflados debajo del escritorio. Si no pude dormir, no fue por tener los pies congelados, eso seguro.

Hoy he permanecido en mi cama la mayor parte del tiempo. Un tiempo ordinario. Pasajero. Sin trascendencia. El tiempo del olvido en cierta forma. Tiempo de kleenex hechos bolitas, de vasos con agua, de tylenol. Pero con las pantuflas puestas, para poder descansar y permitirle al cuerpo sufrir el virus, sus últimos estragos antes de irse. Eso es en el exterior. Por dentro, esto que sufre mi cuerpo es parte del proceso para regresar a lo ordinario.

Como si estuviera a oscuras, escondida en mí misma, dejando que los últimos resplandores de lo extraordinario vibren y me cimbren antes de extinguirse. Y pienso en las pantuflas como testigos de aquella última etapa tan ruda, tan intensa, tan decisiva. Testigos que ahora me recuerdan haber estado ahí para impedirle al frío avanzar. Tienen razón. Ahora, al verlas, me sorprende palpar la permanencia de lo ordinario. Su silenciosa permanencia. Aunque sea una obviedad.

[i] Karla Montalvo, escribe ensayo, cuento y novela. Publicó el libro de ensayos Los personajes que soy (Tierra Adentro) en 2005 y su primera novela, Veritas vincit, fue mención honorífica en el Premio Binacional Valladolid de novela en 2019 y en el Premio Dolores Castro en 2020. Ha sido incluida en antologías como Historias para animales escondidos (Lugar común, 2020), 16 Historias (in)Trascendentes (Lugar común, 2019), Veinte años de ensayo en el FONCA (Conaculta, 2011) y Dos escritores secretos.Ensayos sobre Efrén Hernández y Francisco Tario (Tierra Adentro, 2006). Es licenciada en literatura latinoamericana y maestra en letras modernas por la Universidad Iberoamericana. En 2001 y 2005 obtuvo la beca de jóvenes creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en las áreas de ensayo y novela, respectivamente. En el 2014, como parte del programa de Residencias artísticas del FONCA, hizo una estancia en el Banff Centre en Alberta, Canadá. Es profesora e investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, en la licenciatura de Creación literaria.

Siguenos
Twitter
Visit Us
Follow Me
Instagram

0 comentarios en “PantuflasAñade los tuyos →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Twitter
Visit Us
Follow Me
Instagram